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Isla de Flores

Formando parte del horizonte que brinda la Rambla montevideana, la Isla de Flores (34°55'44" S / 55°55'56" W) está ubicada en el Río de la Plata a media distancia entre la costa de la Capital uruguaya y el banco Inglés.

Se encuentra a 21 kilómetros al sudeste de Punta Carretas, a 18,5 al sureste del Puerto del Buceo y a 11 de la Barra de Carrasco

Es un grupo insular dividido en tres áreas unidas por restingas y terraplanes que con el pleamar se separan y dan la sensación de ser territorios independientes entre sí.

EL FARO
Isla de Flores
Características
Características
Características
Características
La isla es de piedra y en la pleamar queda dividida en tres unidades separadas. En su extremo noreste despide hacia el norte una restinga de piedra de un kilómetro de largo. Al sur de la isla pasa la ruta obligada de entrada y salida hacia los puertos del Plata.

La primera división insular (al suroeste), conocida como Isla Grande concentra la mayoría de las edificaciones (hoy en ruina) de la antigua "Estación Sanitaria" : un lazareto limpio para la atención de viajeros sanos; un hospital y un hotel donde se alojaban los oficiales y los visitantes ilustres, el faro y el muelle de desembarco. También había un edificio de desinfección para lavar ropa contaminada, cuyas calderas de hierro cuyas ruinas aún se conservan. Allí además se concentra el antiguo "Cuartel de la Comandancia Militar", y la oficina de "Correos y Telégrafos".

En la parte más alta de la misma y cerca de su extremo suroeste se levanta el "Faro de la isla de Flores". Al costado del mismo se encuentran las edificaciones donde habita actualmente el personal de la Armada encargado del funcionamiento y mantenimiento del faro, perteneciente al Servicio de Iluminación y Balizamiento (SERBA).

Al norte del faro existe un muelle de manpostería, apto para atracar con embarcaciones de 1,80 a 2,40 metros. de calado.

En la denominada segunda isla está el "lazareto sucio", donde se internaba pacientes con enfermedades infecciosas, y el cementerio. Está unida con la primera por los restos de un pequeño puente de material cubierto por musgo y conchilas de fósiles marinos.

En la tercera y más pequeña de las islas se encuentra la capilla y un crematorio. En la tercera isla se encuentra la torre semi destruida del "crematorio" y el "cementerio". Está unida a la segunda por un arrecife que se cubre cuando la marea sube; en el mismo quedan los restos del viejo riel por el que transitaba la furgoneta con los cadáveres de los fallecidos por las enfermedades de aquellos que venían a bordo de los buques.

La Isla tiene una flora y una fauna que representa fielmente el ecosistema de la antigua costa de Montevideo, que fue desapareciendo por la actividad humana.

Allí viven una treintena de especies de aves. Entre ellas se encuentra la gaviota cocinera (larus dominicanus), la garcita blanca chica (Egrtta Thula) y el ostrero común (Haematopus Palliatus). Como fauna exótica hay conejos que tienen un tamaño inusual similar al de un perro mediano.

Hoy día se encuentra dentro del sistema del Parque Nacional Islas Costeras, y con su increíble avifauna, su diversidad biológica, su historia y su patrimonio edilicio, ha ingresado al Sistema Nacional de Areas Naturales Protegidas.
Historia
Historia
Historia
Historia
La versión más aceptada sobre el descubrimiento de la isla de Flores y su nombre es la que fue avistada por primera vez por el veneciano al servicio de España Sebastián Gaboto en el día de "Pascua Florida" de 1527.

No obstante hay otras versiones que dicen que la descubrió un vigía de la expedición de Juan Díaz de Solís de apellido "Flores". Otros estiman su autoría también a Sebastián Gaboto, que le puso ese nombre sorprendido por su vegetación en flor. Y por último, hay quienes afirman el mismo hecho al navegante inglés John Constance Davie.

En 1792 las autoridades coloniales españolas colocaron en la isla con fines de ayuda a la navegación lo que era el farol de popa de la fragata de guerra "Nuestra Señora de Loreto".

Sobre 1800 se construye en la Isla de Flores un lazareto para esclavos que permanecen allí en cautiverio hasta el momento de ser vendidos. En 1807 se levanta provisoriamente un hospital de campaña y en forma estable un polvorín. Más tarde se construyó el cuartel de la Comandancia Militar y la Oficina de Correos y Telégrafos, una Estación Sanitaria Marítima para los buques con tripulaciones o pasajes enfermos.

En la última mitad del siglo XIX suplanta las funciones de "lazareto" que hasta entonces se cumplían en la Isla de Ratas (en la Bahía e Montevideo).

Isla de Flores es pues destinada como "estación sanitaria" del lazareto marítimo que disponía de un Departamento de Desinfección.

El mismo fue construido en el año 1888, para cumplir los tratamientos sanitarios que fueran establecidos en la Convención de Río de Janeiro de 1887, con la navegación que arribaba a los puertos de la República.

Este desinfectorio estaba ubicado a poca distancia del muelle de desembarco de la Isla.

Allí se cumplían las cuarentenas obligatorias a que eran sometidas los barcos que tenían como destino el puerto capitalino para evitar las terribles y frecuentes enfermedades de la época, como fiebre amarilla, viruela, cólera o peste bubónica.

Para ello se construyó un hospital y un eufemísticamente llamado "Hotel de los inmigrantes" donde se hospedaban los más ilustres, además de oficiales, y la comandancia, contando además con un crematorio, cementerio y capilla.

Lss características ailadas del lugar hizo que también fuera utilizado como cárcel y campo de concentración comenzando con algunos de los insugentes capturados tras la batalla de Tupambaé en 1904 (un centenar en total, de los cuales había unos setenta militares) y luego con opositores del dictador Gabriel Terra en los años 30 del siglo pasado.

Además de internar a prisioneros de esos acontecimentos, también se hizo con medio centenar de marineros del Tacoma, cuando Uruguay requisara el acorazado alemán.

En el año 1968 fueron encarcelados durante dos meses, un centenar sindicalistas de UTE y ANCAP, durante las Medidas de Pronta Seguridad, durante el gobierno de Jorge Pacheco Areco.

Durante la dictadura militar se manejó la posibilidad de transferir a todos los presos de la Cárcel de Punta Carretas a la isla, luego de algunas reformas a los edificios. No obstante, por la inexistencia de luz y agua potable, tal proyecto se descartó.